24 junio 2016

Argentina solicita apoyo a Francia para modernizar a la Fuerza Aérea y la Armada



Durante la reciente exposición de Eurosatory, el Ministro de Defensa de Argentina, Julio Martínez,  se reunió con su homólogo francés, Jean Yves Le Drian, para solicitar la cotización de material militar que las Fuerzas Armadas Argentinas requieren. Los franceses ofrecieron una docena de aviones de combate Mirage F-1, y la posibilidad de acceder en unos años a un minúsculo grupo de Mirage 2000, para cuando el Ejército del Aire galo retire dichos cazas, y el apoyo en la negociación por unos motores Astazou para los biturbohélices IA-58 Pucará, que la empresa SAFRAN, la antigua Turbomeca, tendría en depósito.

También se ofreció un trío de corbetas A-69, similares a las que tan excelente servicio han prestado a la Armada sudamericana. Pese a su antigüedad son naves de excelente calidad y que la fuerza naval argentina necesita para intentar cubrir las enormes extensiones marítimas sobre las que tiene y debe ejercer el control.

La intención francesa es entorpecer la oferta de Israel por los cazas Kfir, cuyo costo superior a los trescientos millones de dólares y con una logística diferente a lo conocido en Argentina (por su motor estadounidense J-79) quedó a la supuesta firma para este nuevo gobierno argentino. Ya siendo senador en el Congreso Nacional, Julio Martínez, criticó la compra de los aviones israelitas, remarcando la antigüedad de dicha máquinas y los problemas que tenían  los colombianos con ellas.

Ahora, se habla de aeronaves aún más viejas y sin equipo moderno, aunque la logística permitiría una rápida adaptación de aviadores y personal especialista de Tandil. El paquete incluye la posibilidad de llegar a los tan ansiados Mirage 2000, el sueño de muchos cazadores argentinos, que podría ser provisto en cuatro o cinco años, una vez que vayan saliendo de servicio en Francia.

La oferta de una docena de Mirage F-1 por un valor de 106 millones de Euros, fue informada al Honorable Senado en París, con lo cual tiene visión de realidad. Obviamente es muy diferente a la oferta hebrea, de más de trescientos millones de dólares, más un suplemento de sesenta millones en armamento lanzable, como misiles aire-aire, bombas guiadas y pods de guía para dichos equipos. La oferta israelí permitía que los pilotos argentinos pudieran adiestrarse con las técnicas y procedimientos del hoy, dejando el pasado de bombas tontas e ingresando a la era tecnológica.



Condensado de Defensa.com

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