05 noviembre 2013

Fuerza Aérea de Chile vende a la Fuerza Aérea de El Salvador parte de sus Cessna A-37B






El acuerdo de venta a El Salvador de 12 aviones Cessna A-37B Dragonfly dados de baja por la Fuerza Aérea de Chile se da ya por cerrado. Los ejemplares, que se encuentran almacenados en la Base Aérea El Bosque, serán desarmados y entregados a la Fuerza Aérea de El Salvador por vía marítima. La transacción, que asciende a unos 12 millones de dólares, incluye un paquete de repuestos y manuales. Según anunció el mismo presidente de El Salvador, Mauro Funes, una delegación chilena debería arribar en breve a la capital de Chile para firmar el acuerdo de venta.

Chile comenzó a gestionar la compra de los Cessna A-37B en 1972, firmándose la carta de intención en 1973, que daría lugar al Programa Peace Andes I por la compra de 16 ejemplares inicialmente numerados J-600 a J-615 (74-998 a 74-1013), siendo transferidos en vuelo desde Wichita a Chile a partir de 1975 en tres lotes. Estos fueron a equipar el Grupo N° 1. A mediados de 1974 se gestionó un segundo programa denominado Peace Andes IV, que contemplaba la entrega de otros 18 ejemplares para el Grupo N° 12 en Punta Arenas. Fue durante la entrega del segundo lote, cuando al aparato J-600 se le reasigna la matricula J-634.


En 1992, tras relajarse las relaciones con los Estados Unidos, este gobierno acepta transferir 10 OA-37B del 169th Squadron de la Illinois ANG, que arribaron en vuelo en junio del mismo año, recibiendo las matriculas 635 al 644, y que se destinaron a equipar el Grupo N° 3, en Temuco.

Los A-37B tuvieron una exitosa y poco conocida trayectoria operativa en la FACh, operando desde el desierto de Atacama a la Patagonia, habiendo también sido desplegados en Cruzex 2006. En su larga trayectoria se lamentó la pérdida de 6 aviones, siendo desactivados del Grupo N° 12, donde estaban concentrados todos, en noviembre de 2009.

Posteriormente una decena de fuselajes fue devuelta a los Estados Unidos, respetándose el contrato de la compra de los OA-37B que así lo contemplaba y otros 6 fueron vendidos a Colombia. A estos se suman ahora los 12 ejemplares que terminarán en El Salvador, donde se estima a la fecha hay 4 operativos, además de varios más en espera de repuestos, los que operan en el Grupo de Caza y Bombardeo junto a los Cessna O-2A/B “Martillo”.


FUENTE:
Defensa.com