04 diciembre 2012

Hallan un cadáver dentro de tanque de guerra en el Perú




Increíble. Dentro de un tanque de guerra de exhibición, colocado frente a la entrada del cuartel Rafael Hoyos Rubio, en el Rímac, fue hallado el cadáver carbonizado de un sujeto que horas después fue identificado como Simón Aníbal Galindo, de 35 años.

El blindado, que data de la década del 40, era utilizado como refugio de alcohólicos y drogadictos a vista y paciencia de los soldados que custodian día y noche el ingreso al cuartel. El hallazgo del cuerpo fue reportado a las 8:00 am de ayer, por personal del Serenazgo rimense, que realizaba sus labores cotidianas.

De inmediato se alertó del hallazgo a la Policía de Ciudad y Campo, que confirmó los hechos al inspeccionar la unidad blindada, estacionada en la cuadra 11 de la avenida Francisco Pizarro, en el cruce donde se juntan las avenidas Caquetá y Túpac Amaru.

“Cuando hacíamos nuestra ronda de siempre percibimos un fuerte olor que provenía del tanque y al acercarnos logramos observar un cuerpo”, afirmó el sereno Richard Roque a la prensa.

Cuatro días muerto

El cuerpo estaba completamente carbonizado, tanto que las extremidades se habían desprendido del tronco. Además, estaba en posición fetal.

En el lugar también se encontraron frazadas y comida en estado de descomposición. Según testigos, la víctima y sus amigos utilizaban este vehículo como refugio y escondite para beber alcohol y pasar la noche.
Un mecánico de la zona reveló que el incendio sucedió el mediodía del último sábado, pero nunca imaginaron que uno de los adictos había quedado atrapado en medio del fuego.

“La municipalidad mandó una cisterna y apagaron el fuego, los trabajadores ediles incluso se acercaron al tanque pero extrañamente no vieron nada raro y se retiraron”, dijo un vecino.

Homicidio o accidente

Al correr la noticia por el barrio, los familiares identificaron al carbonizado, que registra tres ingresos a la cárcel.

Horas después llegaron una fiscal, peritos en Criminalística y agentes de Homicidios para determinar si fue un asesinato o un incendio fortuito.

Debido a que indigentes utilizaban el tanque para sus vicios, la Policía no descarta que uno de los conocidos como “Pelao” o “Charapa” haya provocado el incendio en medio de una pelea. Se maneja la posibilidad que el siniestro se originó debido a que utilizaban para beber cañazo o ron de ínfima calidad, que compraban a sol la botella. (R. Espinoza)

Rompieron las rejillas

Según el serenazgo rimense, este viejo tanque fue cerrado con rejillas para evitar que siga siendo usado como fumadero, pero después de unos días los adictos rompieron las rejas y se metían dentro de la pesada unidad para dormir, drogarse y beber. Los familiares indicaron que el finado Simón laboraba como reciclador, pero se había vuelto adicto a las drogas hace años y continuamente se metía en problemas.


FUENTE:
El Popular.pe

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