24 abril 2012

Ministerio de Defensa del Perú retira chalecos antibala adquiridos a Point Blank Solutions




Mediante oficio No 513-2012.MINDEF/OCI, de fecha 14 de marzo del 2012, el ministro de Defensa del Perú, Alberto Otárola, solicita al comandante general del Ejército del Perú (EP), general Víctor Ripalda Ganoza, que realice las coordinaciones pertinentes para agregar placas antibalas de acero Órgano de Control Institucional (OCI) a mil chalecos antibala entregados al Comando Especial del VRAE (Valle de los Ríos Apurímac y Ene).

La 18ª Brigada Blindada del Ejército del Perú firmó un contrato con la empresa Point Blank Solutions, en el mes de agosto de 2010, durante la gestión de poco más de un año del ministro de Defensa Rafael Rey, para la adquisición de 6 mil chalecos antibalas. Un millar de estas unidades fueron asignadas al Comando Especial del VRAE en febrero de este año. El primer lote de chalecos antibala fue recibido en el mes de mayo de 2011.

Reportes no oficiales dan cuenta, durante su breve despliegue en el VRAE, de la posible muerte de efectivos militares en labores de patrullaje, debido al insuficiente nivel de protección de los chalecos ante proyectiles de fusiles de asalto de 7,62-mm.

Los chalecos adquiridos tienen un nivel de seguridad III-A, de un costo aproximado de 330 dólares por unidad, apropiados para ambientes urbanos, roles policiales y patrullaje en zonas de baja intensidad, y ofrece protección zonal contra esquirlas, pero incapaces de diluir la fuerza cinética de una bala de 7,62-mm proveniente de fusiles AKM y FAL, utilizados por los narcoterroristas e impedir la penetración. Para tal cometido, los chalecos necesitan de placas adicionales, ya sea de cerámica o de metal, esta ultimas bastante más pesadas, que deberían de haber sido incluidas en el lote asignado al destacamento militar en el VRAE, pero ello no sucedió. Las placas corresponden a un nivel IV de protección.

Fabricación en el Perú

Aparentemente, la intención del comando de EP, habría sido recibir el know-how suficiente como para fabricar las placas de manera local, e incluso, en algún punto del futuro confeccionar los chalecos antibala en talleres peruanos. Además, persiste el debate entre agilidad y libertad de movimiento y niveles de seguridad y protección en las fuerzas armadas peruanas. ¿Qué es más importante, estar preparado ante un eventual impacto del proyectil de un fusil de asalto de un francotirador parapetado en la selva o mantener agilidad para evitar o después del hecho, responder rápidamente a tal ataque? Probablemente, la respuesta está en un análisis puntual, caso por caso, de las misiones y situaciones, en lugar de una regla general.

Nótese que el ministerio solicita con carácter de urgencia una medida correctiva, agregar, se entiende como aditamento opcional, siempre a disposición de las patrullas militares, placas antibalas de acero, que agregan entre 2 y 4 kilogramos de peso. La industria local no tiene la capacidad para producir placas cerámicas.

La revista Caretas recibió el oficio en cuestión, y en éste se solicita el documento de autorización al general de Brigada Richard Pitot Guzmán para la firma del contrato; los criterios de selección del proveedor; los criterios para la selección de chalecos de nivel IIIA y su valor referencial; la documentación interna que derivo en la adquisición de los chalecos; documentos de recepción de los chalecos; documentos de distribución de los chalecos a las unidades del EP; comprobantes del pago de un millón de nuevos soles para el correspondiente crédito presupuestario, entre otros.

Cabe anotar que la empresa estadounidense Point Blank Solutions es un reconocido proveedor del Departamento de Defensa de Estados Unidos, así como de otras agencias gubernamentales de aquel país, que tiene entre sus objetivos ser reconocido como líder global en equipos y soluciones de protección. Anteriormente conocida como DHB Industries, la empresa se acogió al capítulo 11 (Chapter 11) de la Ley de Bancarrotas de Estados Unidos en el mes de abril de 2010.

En junio de 2011, tres de sus directivos fueron acusados de, o de ayudar a, un fraude contable en la propia empresa. En el mes de noviembre de 2011, una subsidiaria de la firma de inversiones Sun Capital Partners, especializada en la compra apalancada (en bancarrota) de empresas, adquirió los activos operativos de Point Blank Solutions. Los productos de la empresa han sido probados en combate.


FUENTE:
Infodefensa.com

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