19 diciembre 2011

Las grandes sombras de los presupuestos de Defensa Argentinos


En una maratónica sesión legislativa, la Cámara de Diputados del Congreso Nacional aprobó el presupuesto de Defensa para el ejercicio de 2012 por un monto de 20.252.909.798 de pesos, aproximadamente unos cinco mil millones de dólares. Esta cifra marca un importante aumento con respecto al año anterior en el que solo había alcanzado un poco más de tres mil seiscientos millones de dólares con algunos adicionales que se habían sumado, ya que el presupuesto de 2011 fue una reconducción del anterior debido a que el Congreso no aprobó el mismo.

En este tiempo, al obtener una mayoría absoluta en los escaños legislativos gracias a los votos obtenidos en las elecciones recientes, el Gobierno logra la aprobación rápida del presupuesto general o “Ley de Leyes” como también se denomina.

Estos montos harían pensar en un tiempo de bonanza para la compra de equipos, poco es así ya que la mayoría de los fondos se va en la distribución del dinero para gastos generales, como sueldos y aportes para los organismos y empresas del Ministerio de Defensa, bastante horadados por la creciente inflación.

Aunque el nuevo ministro del área marca un importante cambio en la jefatura del organismo, con un rostro amable y de mejor talante ante la comunidad castrense, con relación a la anterior conducción, poco podemos decir de las cuestiones concretas y efectivas.

Desmintiendo las apresuradas afirmaciones de un foro supuestamente informado en la temática, podemos comentar que, con respecto a la Aeronáutica se sigue esperando la salida de la planta cordobesa de FADEA (Ex – Área Militar de Aviones, Ex –Lockheed) de un grupo de jets de entrenamiento IA-63 “Pampa” cuyos fuselajes están en la planta desde hace años sin terminarse.

Se ha mencionado la construcción de una cuarentena de máquinas de este tipo para la FAA, pero nadie informa si esa cifra incluye a los aviones mencionados o si es otro contrato, tampoco se sabe nada sobre la compra de motores e insumos para equipar a esas futuras aeronaves. Con respecto a la modernización de los nobles IA-58 “Pucará”, se ha seleccionado a la afamada Pratt & Withney para remotorizarlos con los excelentes turbohélices PT-6, que recién en un par de años serán provistos para tal modificación, por ahora se están realizando solamente algunas mínimas mejoras en la cabina, aunque las mismas no incluyen ni detectores de radar ni chaff, equipos básicos indispensables pero no contemplados en el proyecto de modernización.

El proyecto del entrenador básico IA-73 para reemplazar a los veteranos T-34 “Mentor” no ha superado esa etapa por el momento, mientras tanto la FAA envía pilotos a probar máquinas como los Grob, SF-260 o el serbio LASTA 95.- La falta de previsión y el regular trabajo realizado en Córdoba hace que los “Mentor” –con muchos años en sus costillas- ya no puedan operar eficazmente para su tarea y deban ser sustituidos por unos pocos “Dakotas” y los T-34C “Turbomentor” de la Aviación Naval para concretar el curso de aviadores conjunto.

Nadie sabe qué pasará con ese proyecto, si prosperará o tendrá que adquirirse una aeronave de entrenamiento en el mercado mundial, aunque el Ministerio ya indicó la necesidad de producir el ensamblaje en el país de la máquina seleccionada.

El proyecto IA-73 es algo a mediano plazo, existiendo versiones que nos hablan de no menos de cinco años para ver volando al mismo, siempre y cuando los sindicatos,-los verdaderos dueños de la fábrica- pongan su voluntad a tal fin.

Las famosas patrulleras oceánicas POM o como se las denomina actualmente, son un proyecto que fuera anunciado ya para el SINPRODE 2002 y viene siendo repetidamente presentado por el Ministerio, pero sin concreción alguna, mientras tanto Chile, socio en este asunto, ya construyó un par de buques plenamente operativos; o Colombia que también adquirió el diseño de este navío, pero localmente sólo hay anuncios que nos dicen que se producirían en las instalaciones del CINAR o en el astillero Río Santiago, esperamos que se termine con las palabras y se pase los hechos haciendo efectiva la construcción de una vez por todas.

Mientras tanto, la Prefectura Naval intenta modernizar a sus patrulleros marítimos clase “Mantilla” (“Halcón” en España), y la ARA patrulla con sus escasos medios la inmensidad del Atlántico Sur ante la depredación constante de la riqueza ictícola por parte de las flotas pesqueras extranjeras.

Asimismo se comenta en ciertos foros, la “finalización de la etapa de modernización del “TAM” cuando ni siquiera se concluyó con el prototipo que será presentado oficialmente el próximo año. En jornadas anteriores se mostró ante autoridades nacionales el avance de las obras en un vehículo blindado en los talleres de Boulogne, pero no fue presentación oficial ni mucho menos.

La puesta a punto del vehículo salta-dunas, de eso se trata el “Gaucho”, sigue a ritmo lento en las instalaciones de la ex –Tamse, mientras que el socio del programa, Brasil, ya se olvidó del asunto, aunque los jeeps Agrale “Marrua” comienzan a poblar las unidades militares del país del Plata.

También se habla de la continuación de los diferentes programas de aviones no tripulados donde, fiel a la costumbre nacional de dispersión de medios, cada fuerza tiene su propio programa, sin olvidar a los proyectos privados, que han tenido más éxito en el exterior que en el propio territorio.

Más allá de buenos intentos de recuperación de lo que sobrevivió a la tormenta destructiva, en especial en cohetería y en Fabricaciones Militares, siguen faltando las inversiones reales que vuelvan a poner al país en el sitial que tuvo en otro tiempo, es decir una Nación que poseía una interesante capacidad industrial y buenos equipos humanos.

Por ahora y desde hace años hay una retahíla de declamaciones y nimias concreciones, se ven noveles funcionarios, con abundancia de títulos, poca prudencia, ostensible petulancia y escasa efectividad para los fines superiores que demanda la Defensa Nacional.- Veremos si la nueva administración en el ramo tiene más éxito que la anterior en el único objetivo real y concreto del Ministerio de Defensa, tal cuales la defensa de los intereses de la Nación que para la mayoría con incumbencia en el área parece ser un mero enunciado desprovisto de contenido.


FUENTE:
Defensa.com

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