12 diciembre 2011

Base naval paraguaya de Pozo Hondo intenta recuperar su presencia en el Chaco



La base aérea de Pozo Hondo cuenta con un nuevo hangar para aviones ligeros de la Aviación Naval, mientras la unidad militar intenta recuperar su imagen. La Armada Paraguaya retornó a esta base naval, que fue orgullo de los marinos y está casi destruida, tras quedar en manos del Ejército. Hoy intenta recuperar su presencia en el Chaco, trabajando duro para darle la prestancia perdida, mientras la población civil recibe con buenos ojos a los marinos. A lo largo de la transición democrática, las Fuerzas Armadas de la Nación prácticamente fueron abandonadas a su suerte.

El más bajo nivel de operatividad se registró bajo el mandato de Nicanor Duarte Frutos, cuyos cinco años en el Poder Ejecutivo fueron los peores para las Fuerzas Militares, reduciéndolas a su mínima expresión, pero el general retirado Lino César Oviedo fue el responsable de su desarticulación. El actual presidente, Fernando Lugo, es el primero desde la época de Alfredo Stroessner que intenta modernizar el estamento militar. La base naval de Pozo Hondo, siendo Oviedo comandante del Ejército, pasó bajo su jurisdicción. Eran tiempos en que el puente sobre el Pilcomayo era novedad y había entusiasmo en torno al intercambio comercial con Argentina.

Se pensó que generaría negocios y el general se instaló en el lugar, a través de hombres de su confianza, pero, al final, solo pudo recoger polvo, porque otra cosa no hay en la región. A principios de año, la Armada Paraguaya retornó a Pozo Hondo y ahora cuenta con un contingente de 31 oficiales y suboficiales. A cargo de la base se encuentran los destacamentos Pilcomayo y Anselmo Escobar. Se tiene el proyecto de recuperar Pedro P. Peña, pero el sitio ya no existe, pues fue arrasado por el Pilcomayo y no tiene ningún sentido regresar al lugar.

El personal comisionado en Pozo Hondo tiene mucho trabajo por delante, pues levantar una unidad destruida no es tarea fácil. El hangar para aviones está listo, al igual que la Comandancia y la sala de máquinas donde se montará un nuevo generador. Para el año próximo quedará el pabellón de tropas, sala de guardia y el puesto sanitario. El paso del Ejército por la zona no dejó nada en pie, en parte por falta de presupuesto para mantener la unidad y otro tanto por la carencia de personal.

La población civil celebra el retorno de la Armada, sobre todo por la posibilidad de que vuelva a ser una gran unidad y no simplemente un destacamento como en tiempos del Ejército. María Luisa Gómez de Maldonado, presidenta de la comisión vecinal, dijo que ahora tendremos dónde recurrir en caso de necesidad. A lo largo de 300 km, del Chaco paraguayo no hay nada. Inclusive a Argentina debemos mucho porque es nuestro primer auxilio en casos de emergencia.



FUENTE:
Defensa.com

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