30 noviembre 2011

Decenas de oficiales navales uruguayos arrestados por no asistir a una recepción


Cerca de 40 oficiales navales, hasta el momento, han sido arrestados hace unas horas por no concurrir al tradicional brindis de honor que todos los 15 de noviembre (Día de la Armada Nacional Uruguaya) convoca el jefe de turno, usualmente en la Escuela Naval.

La sanción, de 3 a 5 días, pretendía-originalmente- castigar, entre otros, a los prefectos navales regionales, quienes dejaron de ir a la recepción para expresar su disconformidad con la extinción de las funciones de la Prefectura Nacional Naval, como custodia de playas, hacia fines de 2012, anunciada en el acto previo desarrollado en la Plaza de la Armada por el Comandante en Jefe, Almirante Alberto Caramés, quien alegó la disminución notoria de personal que afecta a la Fuerza como razón para ello. No obstante, de las tareas actuales de esta dependencia surgen gran parte de los recursos para toda la organización.

Al dejar de custodiar las playas, los emonumentos irían para la ya designada futura responsable de esa tarea, o sea, la Policía Nacional, cuyos presupuestos sí han aumentado notoriamente, cuando la ciudadanía, además, prefiere a la Prefectura actuando en el área costera.

Por estas circunstancias, al parecer, el Prefecto Nacional Naval, C/A Federico Lebel, no aceptó arrestar a sus colegas y directamente subordinados, por lo cual no fueron finalmente sancionados,y sí el resto de los no concurrentes, aún alguno que, al finalizar la celebración, debía comenzar una guardia, por lo cual optó por faltar. La responsabilidad de hacerlo recayó en el Jefe de Estado Mayor, C/A Daniel Núñez, quien, paradójicamente, debió justificar su inasistencia a la fiesta que ,finalmente llevó adelante la órden.

La mayoría de los castigados, además , desaprobó la nueva mención, en el discurso de Caramés, a los episodios de inconducta entre subalternos y un ciudadano haitiano en Port Salut -que finalmente se demostraron originados por una provocación extorsiva financiada por una supuesta ONG local-así como con no haber aludido, de algún modo, al polémico ex Comandante en Jefe del cuerpo, Almirante Juan Fernandez Maggio, procesado por diversos delitos de estafa, fraude y corrupción, junto al ex Agregado Naval en Brasil y ex asesor del mismo, C/N Gerardo Feble , al C/N Danilo Dalmonte, y al C/F Pablo Da Costa.

Los mismos, junto a otros oficiales aún investigados, al tiempo que eran extremadamente funcionales al Poder Político , desviaban cuantiosos recursos navales en forma de voluminosas compras no concretadas, o en lujosos viajes del ex jerarca junto a su esposa y staff, a diversos eventos internacionales de prolongadas estadías, para los que aducía, frente al Tribunal de Cuentas, falsas invitaciones pagas, en momentos de graves dificultades financieras para la Fuerza.

Además, durante esa gestión, se abrieron cuentas reservadas en Alemania, país con el cual Uruguay siempre tuvo excelentes relaciones navales, y, llegando, el entonces Agregado Naval uruguayo en Berlín, C/N Aldo Felici, a presionar a algún medio de prensa local que aludió, moderadamente al tema.

Para gran parte de los marinos en retiro y en actividad, nombrar directa o indirectamente a estos colegas en falta hubiera sido ineludible, por una cuestión de honor.

De hecho, en las Fuerzas Armadas de Uruguay, entre este tipo de situaciones, y la errática conducción del anterior ministro de Defensa, Luis Rosadilla(y otros), renunciante por enfermedad e inconductas graves de auxiliares directos, junto a la falta de recursos y los constantes ataques a la imagen castrense- alusiones al pasado mediante- se vive una crísis de motivación, buscando el personal señales claras de que esto se revierta, y que los mandos no actúen bajo presión de la prensa sensacionalista.

De hecho, el propio C/A Nuñez, meses atrás, pareció ,inclusive,hacer lugar a denuncias disparatadas contra la austera Aviación Naval, motivadas en una interna dentro del arma, publicadas en tapa de un periódico de estilo frívolo, totalmente lejano a esta actividad, concurriendo, molesto, con un ejemplar a la propia base, lo que también incomodó a efectivos aeronavales, aunque luego el tema decayó por sí solo.

Por todo ello, consideran los observadores, la no participación de decenas de oficiales en estos brindis, debería interpretarse más como una situación de hastío , que como un acto de rebeldía.


FUENTE:
Defensa.com

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