07 noviembre 2011

Abatido el jefe de las FARC

Tras once meses de combates con sus 11 anillos de seguridad (donde murieron sus once jefes en combates), y bombardeos selectivos a sus campamentos en cuatro Departamentos del centro y sur del país por donde se movía, las FARC, en cabeza de los frentes 6, 30 y la columna móvil Manuel Cepeda en su intento por desviar la atención de la Fuerza Pública y darle un respiro a su máximo comandante con la intención de sacarlo de la zona con destino a Venezuela, hizo todo tipo de hostigamientos y emboscadas a los miembros de la Fuerza Pública, así como acciones terroristas en los municipios más próximos.

Su rastro se perdió durante algunos días, pero un error en las comunicaciones, donde el máximo comandante de la organización terrorista llamaba a sus hombres para informar de su nueva ubicación -la cual no era su escondite habitual- hizo que su comunicación fuera interceptada por Inteligencia dando con las coordenadas exactas de donde se encontraba, se ordena Inteligencia Aérea para corroborar la información, y comienza la Operación Odiseo con la autorización del bombardeo por parte de la Fuerza Aérea, se ordena al Ejercito, Comandos Jungla de la Policía Nacional e Infantería de Marina la movilización de mil hombres para cercar la zona y realizar un asalto aéreo por parte de las Fuerzas Especiales del Ejército simultaneo al bombardeo. Era la mañana del viernes cuatro de Noviembre a las 08:30 horas, como ya se había hecho en otras misiones, el resultado fue el mismo: éxito en la operación, donde fue también dado de baja el encargado de comunicaciones, una mujer, que podría ser su compañera sentimental y ocho terroristas más. Su jefe de seguridad, alias el “Indio Efraín” fue herido y trasladado bajo estrictas medidas de seguridad a un hospital en Santiago de Cali, de donde saldrá directo a una cárcel en Bogotá DC, también fueron detenidos tres terroristas de su guardia personal. La operación duro 8 horas.

“Alfonso Cano”, cuyo nombre de nacimiento es Guillermo León Sáenz Vargas, nació el 22 de Julio de 1948 en Bogotá DC en una familia tradicional de siete hijos de estrato medio alto, su madre docente y su padre agrónomo, curso estudios de Derecho y agronomía en la Universidad Nacional, su perfil revolucionario en los setenta, y una pena de prisión lo llevo a acercarse a Jacobo Arenas, ideólogo de las FARC, quien lo recluto en la organización a principios de los ochenta. En Agosto de 1990 tras la muerte de su mentor hereda el cargo de ideólogo y gestor del Bloque Occidental de dicha organización terrorista, ideología que le permitió ejecutar a 42 de sus “guerrilleros, compañeros revolucionarios” en un campamento de La Uribe, Departamento del Meta por faltas disciplinarias, acción por la cual también fue juzgado en ausencia por la justicia colombiana. Otros de sus actos “ideológicos” terroristas reconocidos fue la masacre de Bojaya que dejo 119 civiles muertos, así como el carro bomba del Club El Nogal de Bogotá, donde murieron 36 personas.

La realidad sea dicha, es que tras la persecución continuada de la Fuerza Pública colombiana, el máximo comandante de las FARC venia perdiendo fuerza e influencia sobre sus hombres, por la falta de comunicación y estar más tiempo dedicado a escaparse de su captura o muerte estaba perdiendo el mando sobre otros bloques, así al momento de la exitosa Operación Odiseo tres comandantes de bloque poco o nada de caso le hacían a “Alfonso Cano” , no reportaban al comandante el resultado del negocio de narcóticos, secuestro extorsivo de ganaderos venezolanos y demás negocios ilícitos de la organización terrorista. El panorama no luce mejor para quien sea designado nuevo comandante en el control del negocio de la droga, más cuando los sucesores naturales de Cano, alias “Iván Márquez”, “Timochenko” o “Joaquín Gómez” residen en Venezuela sin ningún problema, pero sin ningún control sobre los cuadros terroristas que operan en Colombia.

Juan Manuel Santos Calderón dijo desde Cartagena de Indias, antes de salir a Popayán, capital del Departamento del Cauca, a felicitar a los integrantes de la Fuerza Pública que participaron en la Operación Odiseo, lo siguiente: “Ha sido confirmada la muerte de alias 'Alfonso Cano'. Cayó el número uno de las FARC. Es el golpe más contundente que se le ha dado a esta organización en toda su historia”, dijo además: "Este golpe es una confirmación de lo que hemos dicho tantas veces, el crimen no paga... Quiero enviarlo a todos los miembros de esta organización desmovilícense, porque de lo contrario terminarán en una cárcel o en una tumba".


FUENTE:
Defensa.com

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