11 marzo 2010

El tsunami destroza la base naval de Talcahuano



La Base Naval de Talcahuano, la más grande e importante de la Armada chilena, ha sufrido graves daños como consecuencia del tsunami, evaluados en entre 100 y 150 millones de dólares, sin contar con lo provocado en los astilleros ASMAR, que no podrán operar a plena capacidad al menos en un año. La flota naval, en todo caso, no sufrió daños porque después del terremoto las naves se internaron en alta mar.

Carolina Echevarría, subsecretaria de Marina, resaltó que esta cifra no contempla lo que costará reparar los fuertes desperfectos sufridos en las instalaciones de los Astilleros y Maestranzas de la Armada (ASMAR), aún no cuantificados. "La dimensión de las pérdidas es un dato que sirve de referencia para planificar la recuperación porque la prioridad del gobierno y la marina es la gente", afirmó. Otras fuentes afirmaron que habría sido afectado el 80 por ciento de sus instalaciones.

Los testigos presenciales explicaron que la base naval fue impactada por tres olas gigantes después del terremoto pero la más devastadora fue la segunda, de cinco o seis metros y que devastaron todo lo que existía en la zona de la costa.



La flota estaría intacta

Sin embargo, el tsunami parece que no produjo daños en unidades de la Armada porque habían recibido órdenes de zarpar hacia alta mar. Entre ellos estaban los dos nuevos submarinos tipo Scorpone "O´Higgins" y "Carrera", adquiridos a la francesa DCNS y la española Navantia hace cinco años. El primero pudo hacerse a la mar sin problemas pero el segundo, "Carrera", fue azotado con tanta violencia por la marejada que tocó fondo y luego volvió a la superficie, lo que habría provocados daños no evaluados.

Pero no ocurrió lo mismo con los que se encontraban en los astilleros, en concreto tres contratos -un guardacostas y un pesquero en construcción para Islandia, además de una nave multipropósito que iba a operar como buque científico-, más otra media docenas de distintas naves en distintos proceso de mantenimiento y reparación.

"La prioridad más urgente, desde el punto de vista de la Defensa, es recuperar la capacidad de ASMAR. Ya lo conversé con el ministro de Defensa, Francisco Vidal, pero también lo haré con el próximo ministro, Jaime Ravinet. Los plazos son urgentes, pero el diagnóstico es que, en el corto plazo, dentro de ASMAR se pueda llegar a recuperar al menos un dique de los que resultaron con daños de mediano alcance y, además, armar un pequeño astillero", dijo Echeverría.

El AGS 61 "Cabo de Hornos", que curiosamente iba a ser lanzado por la presidenta Michael Bachelet en dos días, pasó de las gradas hasta un banco de arena, a unos 200 metros de su ubicación original. Aparentemente no sufrió daños graves y, según Echevarría, es "recuperable en un corto periodo de tiempo". Por otra parte, el OPV "Islandés", que se encontraba en proceso de construcción, presenta una escora de unos 30 º pero aparentemente presentaría daños menores.

ASMAR irreconocible

La propia oficina de prensa de la Armada reconoció que la planta industria de ASMAR, en la que trabajan cerca de 3.500 personas, quedó "casi irreconocible" después del tsunami. "Sus talleres - explicó- se encuentran en el suelo, los diques flotantes fueron arrastrados a la Dársena y los buques que se encontraban en reparación, fueron desplazados a tierra. Además, el bulbo de un buque mercante está sobre un taller y hay unidades hundidas. Esta, entre otras escenas que son casi indescriptibles, se pueden observar en el astillero".

En ASMAR, no estimaron las pérdidas, pero confirmaron que no están en condiciones de operar por los daños en infraestructura, instalaciones y equipamiento. El deterioro es complejo, dado que hay maquinarias que cumplen funciones específicas en el armado de buques y que no existe en otros países de la región.

Escuela sin daños

De todas las instalaciones en Talcahuano, la Escuela de Grumetes en la isla Quiriquina fue la única que no tuvo daños estructurales. En la isla, situada a unos dos kilómetros mar adentro frente a Talcahuano, en el centro de la bahía de Concepción, sólo se registraron daños en la capilla de la base, cuya cúpula superior cedió, y en la cornisa de un edificio contiguo al patio interior. Al momento del terremoto, "los casi 900 grumetes y los instructores se concentraron en el patio central y posteriormente fueron evacuados hacia los altos del cerro. Ahí construyeron refugios con ramas y pernoctaron usando frazadas", contó el comandante Víctor Zanelli.

Durante la evacuación, sólo una persona resultó con un corte en un dedo del pie derecho. Desde el terremoto la isla tiene energía propia gracias a un generador local, agua de una vertiente y telefonía celular.




FUENTE:
Infodefensa

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